COLONIALIDAD Y DESARROLLO
Para proceder a dar un concepto general sobre los términos de colonialidad y desarrollo, me apoyo básicamente en algunos pensamientos de Marx, Said y Dirlik, los cuales aportaron desde sus perspectivas filosóficas y epistemológicas aspectos relevantes relacionados con las palabras ya mencionadas, para de esta manera elaborar una concepción global de las mismas. Es necesario entonces, dar una idea de componentes que se relacionen con cada una, para más adelante comprender su acepción.
El colonialismo es un fenómeno político y económico no constitutivo de la modernidad, debido a que no hay incidencia en cuanto a ideologías y prácticas sociales se refiere. Dicho de otro modo, el colonialismo según Marx es un “efecto vinculado a la consolidación del mercado mundial”. Es importante señalar que el colonialismo posee un vínculo con las ciencias humanas desde una dimensión epistemológica, por lo cual es conveniente empezar a hablar de colonialidad, puesto que esta última esta ligada con dicha dimensión.
La colonialidad es un elemento que a diferencia del colonialismo si es constitutivo de la modernidad en la cual donde tiene gran influencia su ideología, puesto que esta basada en una perspectiva ontológica. “Los argumentos más interesantes de Said es que la colonialidad se representa a sí misma, desde un punto de vista ideológico, sobre la creencia de que la división geopolítica del mundo es legítima porque se funda en una división ontológica”. En este sentido, el colonialismo queda sujeto a una estructura ontológica.
Ahora bien, ya se han abordado y definido un poco quizás de una forma muy somera, o mejor, muy general, el termino de colonialidad y previamente el de colonialismo para poder llegar a este último, ahora definiré la idea de desarrollo.
La idea de desarrollo, no solamente debe verse desde lo concerniente a la economía y la ciencia. La idea de desarrollo supone el progreso y evolución del pensamiento mirado desde aspectos filosóficos y epistemológicos; visto desde esta perspectiva, es la renovación y el surgimiento de nuevas ideas generadoras de avance personal y colectivo. Sumado a esto, se puede definir como el cambio de la realidad en pro del bienestar de los demás y el de uno mismo, modificando y transformando lo que no nos favorece y convertirlo en fructífero.